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Crema antiarrugas: cómo elegir la más adecuada

24 julio, 2014

Todas las mujeres en mayor o menor grado somos vanidosas y le damos un grado de importancia muy alto a nuestra apariencia personal y sobre todo a la piel de nuestro rostro. El paso del tiempo provoca naturalmente la aparición de las temibles arrugas, lo que nos conduce de inmediato a buscar una solución que si bien no solucione el problema del todo, al menos ayude a disimularlo o incluso a retardar el envejecimiento. Algo de esto es lo que nos ofrecen las cremas antiarrugas, sin embargo tienes que saber elegir la que sea apropiada para ti.

crema antiarrugas

El primer factor que debes considerar para eligir una crema antiarrugas indicada es la edad, ya que mujeres con edades de entre 25 a 30 años, obviamente no requieren del mismo tipo de cremas y cosméticos que las mujeres que ya están en los 50 años. En consecuencia es importante que investiguemos el rango de edad para el cual se recomienda el uso de la crema antiarrugas que deseamos comprar.

El otro factor importante a tomar en cuenta en la elección de una crema antiarrugas es nuestro tipo de piel. En este caso y al igual que con las cremas hidratantes, no serán las mismas necesidades para pieles grasas, secas o sensibles. Para cada una de estas pieles existe una crema antiarrugas que ha sido preparada precisamente para ofrecer los máximos beneficios sin afectar la condición de la misma.

Asimismo, algo que debemos considerar también es la formula que utiliza esa crema antiarrugas ya que de ella depende básicamente la eficacia que nos pueda ofrecer. En este caso podemos identificar claramente algunos componentes ya conocidos por todas como el caso del colágeno, la elastina, además de los antioxidantes y el ácido glicólico.

Ahora bien, una vez que ya tenemos la crema antiarrugas adecuada en función de todos los factores que hemos mencionado, es importante que nos la apliquemos correctamente. Se recomienda que la aplicación se haga en dirección contraría a las arrugas y al hacerlo, dar pequeños golpesitos con las yemas de los dedos y por supuesto siempre sobre una piel completamente limpia.