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El verano y la deshidratación

26 julio, 2016

El agua supone alrededor del 60% de nuestro peso corporal total, y además es la responsable de que se lleven a cabo de forma correcta numerosas funciones vitales del organismo. Por eso es muy importante que el equilibrio hídrico se mantenga correctamente, es decir, que ingiramos más agua de la que perdemos diariamente, consiguiendo así estar hidratados correctamente.

Hay que resaltar que la hidratación es importante durante todo el año, pero hay que cuidarla especialmente durante el verano, ya que las temperaturas son muy elevadas y por tanto se pierden más líquidos que en otras épocas del año.

“Los grupos de población más susceptibles de sufrir deshidratación en verano son los niños y los ancianos”.

 

Niños y ancianos son los que más atención tenemos que prestarles, incitándolos al consumo de líquidos a lo largo de todo el día y no solo cuando sientan la sensación de sed.

Los síntomas que nos pueden hacer sospechar de la existencia de deshidratación leve o moderada son: sensación de sed, boca seca o pegajosa, no orinar mucho, orina muy oscura, notar la piel seca y fría, dolor de cabeza y los calambres musculares. Ante la presencia de estos síntomas sería necesario rehidratar a la persona afectada con agua y bebidas isotónicas, restableciendo así el equilibrio hidroelectrolítico.

bebida hidratante

A continuación os facilitamos algunos consejos para mantenernos hidratados durante estas vacaciones estivales, evitando así la deshidratación:

  • Beber entre 2 y 2,5 L de agua al día, repartidos a lo largo del mismo.
  • No beber solo agua durante las comidas.
  • Si se va a realizar una actividad física hay que beber antes, durante y después de la misma e incrementar la dosis de agua diaria recomendada.
  • La sed es el primer síntoma de deshidratación, por lo que es importante no esperar a sentirla para beber agua.
  • Evitar salir a la calle durante las horas de más calor, es decir, entre las 12 y las 16 de la tarde, manteniéndose en lugares frescos y ventilados.
  • Llevar siempre a mano una botella de agua.
  • Ingerir alimentos ricos en líquidos como frutas, verduras y hortalizas.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, ya que tienen un efecto diurético y deshidratan.

Esperamos que con este post os hayamos aclarado algunas de vuestras dudas sobre la importancia de una correcta hidratación y ya sabéis, a manteneros hidratados durante el verano.